[Lo que sigue es un relato de la aventura “El Rey Rojo” spin off del primer arco de La Sangre Maldita.]

 

“LA SANGRE MALDITA”

LA VERAZ E INCUESTIONABLE CRÓNICA DEL ASCENSO DE NAERYS FUEGOSCURO

Por Aethar Mares, alias “Tinto”

Juglares atractivos en tu zona

 

 

Apéndice I: EL REY ROJO

 

Tras narrar a vuesas mercedes los asombrosos portentos acaecidos en el fértil Dominio, mi lira me exige viajar hacia parajes mucho más gélidos e inhóspitos. Llega el momento de revelaros cómo nuestra radiante reina Naerys Targaryen Fuegoscuro, Reina de los Rhoynar, los Ándalos y los Primeros Hombres, Soberana de los Siete Reinos y única luz capaz de derretir las nieves eternas, se adentró en el mismísimo vientre de la bestia norteña para desfacer entuertos y sumar aliados a nuestra inmaculada causa.

La Reina del martes santo

Empezaré por contaros el espeluznante viaje que tuvo como destino Fuerte Terror, hogar ancestral de la lúgubre Casa Bolton, de quienes se dice que tienen por costumbre vestir con la piel de sus enemigos. ¡Habráse visto afición más de mal gusto! Nuestra reina, dispuesta a averiguar por qué el Señor de los Hombres Desollados ignoraba la llamada de sus legítimos señores, se hizo acompañar por una singular y mortífera comitiva, a la sazón compuesta por:

  • Alarya Stark, la loba indomable de Invernalia. Mujer de gran reciedumbre y carácter. Cuentan que su mirada es más fría que el propio Muro, pero justa como mandan los Dioses Antiguos. 
  • Loran Lannister, el león dorado de Roca Casterly. Un espadachín de apostura innegable y brazo firme. ¡Los Siete saben que su melena brilla incluso en las mazmorras más oscuras, aunque pronto descubriríamos que hasta los leones pueden maullar de pánico!
  • Lorano Vael, el incisivo y elegante representante del Banco de Hierro de Braavos. Porque, seamos sinceros, ninguna rebelión que se precie llega muy lejos si no hay un buen banquero de por medio asegurando los dragones de oro. Buscaba, además, a su mentor desaparecido, el enigmático Vaekor San.

 

Hospitalidad Norteña y Cenas Sospechosas

El viaje de nuestros héroes les llevó ante las cerradas y amenazantes puertas de Fuerte Terror. Tras exigir entrada como señores naturales que son los Stark, el marchito Lord Rogar Bolton no tuvo más remedio que dejarles pasar, no sin antes advertirles de que su amada hija, Roslin Bolton, apodada “Tenaza” (¡qué sobrenombre tan encantador!), sufría de un mal altamente contagioso. ¡Pamplinas! La intuición de nuestras heroínas pronto les dijo que allí había gato encerrado.

El bueno de Rogar se hace de rogar

Durante una cena que tuvo menos alegría que un funeral de los Hermanos Silenciosos, Lord Bolton intentó por todos los medios despachar a nuestros protagonistas. Aseguró que Vaekor había partido tiempo atrás y que, ¡milagro!, había reunido todo el oro para pagar la enorme deuda de su casa al Banco de Hierro. ¡Miserias y mentiras! La perspicacia de nuestra Reina y sus acompañantes les permitió ver el sudor frío del maestre y el nerviosismo del anfitrión.

Para colmo de desvergüenzas, al retirarse a dormir, nuestros héroes descubrieron que Lord Bolton, en un acto de traición sin parangón, ¡les había encerrado por fuera en sus alcobas! ¿Qué podría salir mal al intentar enjaular a un león, una loba y una dragona?

 

Voces en la Oscuridad y Mazmorras Ocultas

Ni los gruesos muros de Fuerte Terror pudieron contenerlos. Tras destrozar mobiliario y forzar salidas, el grupo se vio libre en los fríos pasillos. Fue entonces cuando las mentes de nuestros valientes fueron asaltadas por extrañas voces telepáticas. Lorano escuchó a su perdido amigo Vaekor suplicando ayuda, y Alarya oyó el lamento de la mismísima Roslin. (¿Acaso no es la magia un portento aterrador? ¡Este humilde cronista prefiere los cantos de taberna a las voces fantasmales!).

Deslizándose hacia las mazmorras y tras sobornar a un guardia con la inestimable bolsa de oro del banquero (¡ah, el poder de la moneda!), el grupo llegó a los oscuros sótanos del castillo. Y lo que allí encontraron helaría la sangre del mismísimo Balerion el Terror Negro.

 

El Círculo Impío y el Rey Rojo

En el centro de la cripta, un profano círculo de sangre rodeaba un sarcófago donde yacía la pálida Roslin. Y allí, preso de fuerzas arcanas, se hallaba el mismísimo Vaekor Saan. Resulta, mis avezados oyentes, que Lord Bolton, en su desesperación por salvar a su hija de las sombras que asolan el Norte, había recurrido a la mismísima magia de sangre prohibida, forzando a Vaekor a unirse al ritual.

Pero la sangre Bolton alberga oscuros secretos. ¡El poder del linaje desollador no salvó a la niña, sino que despertó a un horror ancestral! Ante los atónitos ojos de nuestra Reina Naerys, el cuerpo del pobre Vaekor se retorció, su carne se transformó y emergió de él una monstruosidad sedienta de almas: ¡El Rey Rojo había regresado!

No tengo muy claro que esto pueda ser considerado un glow up

El Pánico del León y la Mordida del Lobo

La contienda que siguió fue digna de los cantares de la Edad de los Héroes. He de confesar, con no poco regocijo (y ruego a Ser Loran que me perdone la franqueza si alguna vez lee estos versos), que la visión del ente cósmico hizo que el valeroso león Lannister perdiera los estribos, viendo enemigos en cada sombra durante unos angustiosos instantes. ¡Ay, el terror cerval!

Pero un león acorralado sigue teniendo garras. Mientras el valiente Lorano Vael se jugaba el tipo sacando a la bella durmiente Roslin del círculo de protección, desafiando los gritos de su padre, Loran recuperó la compostura (¡qué orgullosa estaría Ser Joanna, su amorosa tía!) y asestó un tajo tan devastador a la bestia escarlata que la hizo tambalearse.

Fue entonces cuando la loba Alarya Stark demostró de qué pasta están hechos en el Norte. Con la inestimable ayuda de las fauces de Escarcha, forcejeó con el Rey Rojo hasta amputarle sin miramientos el dedo donde portaba un anillo de hierro maldito —el mismo sello del banco corrompido por el mal—. De un certero golpe con el pomo de su espada, Alarya destruyó el anillo, rompiendo el hechizo.

Lágrimas, Juramentos y Nuevos Misterios

La destrucción de la joya devolvió a Vaekor su forma humana, pero el daño ya estaba hecho. En una escena que arrancaría lágrimas a las mismísimas estatuas del Septo de Vaelor, el banquero exhaló su último aliento en los brazos de su querido amigo Lorano, confesando que la ambición y la magia de sangre habían sido su perdición. ¡Descansa en paz, valiente emisario!

¿La buena noticia? La destrucción del Rey Rojo devolvió la vida a Roslin Bolton. Al despertar con sabor a sangre en la boca y comprender la necedad de su padre (quien, por cierto, portaba un tétrico collar de oro para almacenar la sangre de su hija, ¡qué tétrica moda!), la joven Tenaza se apresuró a hincar la rodilla y jurar lealtad eterna a Alarya Stark y a nuestra magnánima Naerys Fuegoscuro.

Nuestra nueva aliada. Tiene pinta de buena chica.

Y así termina esta crónica en el gélido Norte. La Casa Bolton ha vuelto al redil, el Banco de Hierro tiene pruebas suficientes de nuestro valor para abrir sus inmensas arcas a la causa Fuegoscuro, y nuestros héroes regresan victoriosos.

Aunque… me llegan rumores de Braavos. Se dice que un misterioso hombre de nuestro propio bando ha ofrecido una traición al Banco de Hierro. ¿Quién será este pérfido judas? Eso, mis queridos señores, ¡será motivo central de futuras baladas!

By Elena

Profesora de Geografía, Historia, Historia del Arte y lo que surja. Rolera y autora de rol a tiempo parcial. En este blog encontrarás mis aventuras autopublicadas, recursos para rol en el aula, guías y materiales para mi asignatura y mi intransferible opinión personal sobre diversos asuntos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *